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jueves, 8 de julio de 2010

¡Recital y a la final!

Héctor Rubio / Madrid.

Hoy no voy a sacar mi media pega a España, la Selección ha bordado el fútbol, el mundo ha visto jugar al mejor equipo de los últimos años, hoy la selección española es finalista del Mundial de Sudáfrica 2010.

Alemania llevaba la vitola de favorita: la mejor selección del Mundial, la más goleadora no ha podido con el fútbol de “La Roja”. ¡El pulpo Paul tenía razón!

Pocas veces había visto un dominio tal en unas semifinales, bueno quizás la propia España ante Rusia en la pasada Eurocopa. Desde el principio hasta el final los de Del Bosque han controlado el juego, destacando el medio del campo con unos Xabi Alonso y Busquets realmente colosales. Volvió el verdadero “tiki taka” con Xavi, Iniesta y un Pedrito que demostró que puede llegar a ser, si no lo es ya, un jugador de nivel Mundial. Acertó Del Bosque con el cambio, ya que Torres sigue sin estar bien y era un lastre para la selección. La defensa perfecta, ni un córner de los muchos que tuvieron pudieron rematar los germanos y las pocas ocasiones de las que dispusieron las atajó un segurísimo Casillas.

También pocas veces he visto una alegría así en las calles. Al menos en mi ciudad la gente en las calles con banderas, trompetas, bañándose en todas las fuentes que encontraban a su paso y gritando “España entera, se va de borrachera”.

Y ahora contra la Holanda de Robben y Sneijder nos jugamos hacer historia, ganar el Mundial, colocar una estrellita encima de nuestro escudo, alcanzar el Olimpo del fútbol y aunque no sea nada original, sólo me queda gritar… PODEMOSSSSS!!!!

miércoles, 7 de julio de 2010

La media naranja

Antonio Lucas "Lobo" / Cieza.

Lo confieso, me tiemblan las piernas. Hoy es un día grande para el fútbol español, quizás el más grande, primera semifinal de La Roja en una copa mundial. Da vértigo, dan ganas de saltar y saltar con los brazos en alto y tengo una estúpida sonrisa que no logro borrar ni por asomo, a este paso llegaré agotado al partido. Semifinales de la Copa del Mundo, repítanlo varias veces en voz alta y verán lo que les digo.

Es un día para disfrutar y un partido para ganarlo, por primera vez en la historia podríamos aspirar a lo máximo en este macrocosmos que es el balompié. Holanda nos espera.

La selección Orange venció por tres goles a dos a Uruguay, resultado demasiado abultado para el juego y las ocasiones que se vieron durante el encuentro.

Holanda aplicó el mismo estilo práctico de todo el campeonato y dejó claro que dos de sus jugadores están en estado de gracia, Sneijder y Robben, nombres propios de Sudáfrica 2010. El juego de esta selección no asusta pero su eficiencia y sus números sí. La selección de Van Marwijk dista mucho de aquel fútbol total que los Cruyff y compañía utilizaron para alcanzar las finalísimas del '74 y '78, pero es el único equipo del Mundial que cuenta todos sus partidos por victorias, incluidos los de la fase de clasificación.

Poco antes del silbato final los holandeses se llevaron un susto, Uruguay hizo el 3-2 y las alarmas de los más pesimistas se encendieron en Holanda. Tabárez se arrepentiría de no tener en esos últimos instantes a Forlán (digo yo), jamás entenderé por qué no apuró al colchonero hasta el último suspiro, quizá el míster charrúa no sepa que los milagros existen y que suelen estar más cerca con los mejores en la cancha.

Uruguay se despide tras un logro histórico y Holanda aguarda en la antesala de la gloria eterna a su rival. Probablemente, la Orange piense que a la tercera va la vencida, yo prefiero pensar que no hay dos sin tres…

En la vida muchos creen que la felicidad reside en encontrar nuestra media naranja, quizá la media naranja que España tanto ha buscado sea Holanda. Para comprobarlo antes debemos bailar con la más fea. La Mannschaft de Löw nos exigirá lo mejor de nosotros mismos, y no se equivoquen, no es una final anticipada, eso no existe. Sólo hay una final y es a la que ha llegado Holanda y a la que nosotros debemos llegar.
Alea jacta est.

¡PODEMOS!

sábado, 3 de julio de 2010

Brasil: Crónica de una muerte inesperada

Antonio Lucas "Lobo" / Cieza.

Brasil está en la final.

Ese era el titular amarillo que tenía preparado para este artículo al término de la primera parte de su encuentro de ayer tarde. No obstante, Holanda ha impuesto que mis palabras se tornen de color naranja.

Brasil-Holanda… cayó el mejor equipo. El favorito en las casas de apuestas dice adiós al Mundial ante una Holanda que derrochó esfuerzo en la segunda parte y tuvo a la suerte como aliada en forma de acierto, imprescindible a estas alturas del cotarro.

La selección de Dunga cuajó una gran primera parte en la que pudo sentenciar el encuentro, sin mostrar fisura alguna en su retaguardia y con electricidad pura en la punta de ataque. Robinho, con fuego en sus botas, marcó el 1-0 ante la pasividad de la zaga contraria y fue el mejor de los primeros 45 minutos, y probablemente el mejor Robinho de los últimos dos años. En la segunda parte simplemente desapareció, como muchos de sus compañeros. El descanso llegó y Brasil se frotaba las manos, mientras yo intentaba imaginar en rojo cómo romper el muro del emperador Julio César en una hipotética finalísima, menos mal que imaginar sale gratis.

Al comienzo de la segunda parte, los holandeses tiraron de la quinta marcha por primera vez en lo que va de campeonato, eso les hizo ganar metros y posesión. Sin embargo, Brasil parecía invencible, intocable, hasta que un balón aéreo de un bendecido Sneijder provocó el error conjunto del guardameta carioca (“Este gol será muy doloroso para mí siempre”, confesó Julio César entre lágrimas) y Felipe Melo, este último introdujo el balón en propia puerta. Ahí comenzó otro partido. Los cariocas empequeñecieron, los tulipanes se multiplicaron y dos futbolistas dejaron su impronta en el terreno de juego: Robben, enjaulado en el primer tiempo, acabó haciendo su agosto particular, desató sobre el césped su mundo feliz de regates cortos y velocidad vertiginosa, pidió el balón como un rey pide su cetro. Él atraía toda la atención e ira brasileña mientras Sneijder dirigía con pulso firme a la versión descafeinada de la Naranja Mecánica.

Todo se puso definitivamente de cara para Holanda cuando tras la expulsión del rufián Melo llegó el segundo gol, obra de Wesley Sneijder. Brasil estaba KO.

Dunga (que deja la selección) fue incapaz de solucionar desde fuera lo que se estaba perdiendo dentro. Tardó mucho en quitar a Bastos, que tenía la amenaza de la expulsión rondándole cual tuno ebrio a la fémina de turno, la pifió con la sustitución de su hombre-gol (L. Fabiano) cuando aún quedaban minutos para deshacer entuertos y no se atrevió a dar entrada a un jugador ofensivo y prescindir de uno de corte rácano, digamos Batista por Juan, cuando las entrañas de una selección ganadora por designio genético así lo clamaban.

Brasil ha sido un equipo impecable todo el campeonato, excepto cuando ha tenido que remar en contra, cosa que sucedió por primera vez ayer. Cuánto importa en el deporte el estado de ánimo, no deja de ser sorprendente cómo tal variable define, por ejemplo, quienes llegan antes a los balones divididos y quienes midiendo 1,70 rematan un balón dentro del área entre torres atléticas. La canarinha resultó un conjunto preso de la ansiedad y nunca hombres sin confianza ganaron nada en este juego.

Holanda encontró petróleo en las jugadas a balón parado y el hasta ahora todocampeón Sneijder supo tomar la batuta de un equipo que no merece llamarse la nueva Naranja Mecánica pero que ya es semifinalista del mundial. Para mi gusto, muchos gajos y poco zumo, la selección de Marwijk no define en forma de goles todo su potencial ofensivo y calidad individual y su defensa no es de las mejores, eso sí, obtiene el máximo beneficio con su juego, por ahora…

martes, 15 de junio de 2010

Alemania y poco más

Antonio Lucas "Lobo" / Cieza.

Comenzó el primer Mundial africano y, la verdad, hasta ahora mucho ruido (vuvuzelas) y pocas nueces, por ahora el campeonato está resultando un tanto soso, visto el juego desplegado por las selecciones ya debutantes.

Quizá sea el “daño” que me ha hecho ver jugar al Barcelona los últimos tiempos, puede que mi paladar se haya acostumbrado a ese nivel y me haya vuelto exquisito en exceso, pero veamos:

El partido inaugural dejó claro que la anfitriona necesitará mucha ayuda arbitral si quiere hacer algo importante en el campeonato. Las otras dos selecciones del grupo A, Francia y Uruguay, aburrieron de lo lindo, la primera es una vieja con reuma y con un jugón que no encuentra su sitio en la selección. La segunda depende en exceso del acierto de Forlán.

Corea del Sur y Grecia hicieron lo que pudieron, la diferencia fue que los asiáticos querían y podían, y los helenos, los más tristes campeones que ha tenido una Eurocopa, ni lo uno ni lo otro. En serio, qué pena me dieron Karagounis y compañía.

En cuanto a la Argentina de Diego, podríamos decir que se limita a Messi y al arte de la especulación, mucha especulación, aprendida de su época en el calcio y de sus mundiales bilardistas. Pudo ir a golear a Nigeria, de hecho pudo golear a Nigeria, pero prefirió jugar a enlentecer el partido y esperar el pitido final. Messi está en peligro en medio de tanta racanería y aburrimiento, menos mal que a él se le olvidan las consignas y simplemente disfruta del balón, cuajó un gran partido a pesar del planteamiento de su equipo, le faltó el gol. De todas formas, la albiceleste me intimida, da la sensación de poder llegar a lo más alto a base de ensuciar y de Messi. Su punto flaco: la defensa, los inocentes nigerianos crearon peligro casi sin quererlo.

Por su parte, Inglaterra defraudó, aunque el empate yanqui fue una pifia histórica del guardameta británico Green, los ingleses cuajaron una actuación muy por debajo de lo esperado, excepto Rooney, que supo brillar con luz propia pero no logró recompensa.

El Argelia-Eslovenia estuvo a la altura de uno de esos telefilmes soporíferos que suelen atacarnos en las sobremesas más tediosas, un bodrio. El partido se lo llevó Eslovenia, cantada del cancerbero argelino mediante.

Serbia se estrenaba con la vitola de probable equipo revelación y sí, dio la sorpresa, pero perdiendo el primer encuentro ante Ghana por culpa de un penalti tonto. ¿El partido? Otros noventa minutos para olvidar.

Como ven, todo hastío, ausencia de goles y de buen juego. En estas que llegó Alemania y dio un golpe en la mesa, gracias a Dios. Al igual que hace sesenta años la moderna infantería teutona destrozó a la caballería polaca y conquistó Polonia en menos de 24 horas, la “Mannschaft” de Löw arrolló a Australia, que no tuvo nada que hacer. Me divertí, porque por primera vez vi balompié de calidad en este campeonato, y disfruté mucho, el nuevo mariscal germano Ozil es una delicia, un tipo que no tiene los rasgos del “buen” alemán (más bien tiene rostro de personaje secundario de una película de cine negro o de humor ácido) pero que tiene una capacidad fabulosa para el tiqui-taca. La conclusión a primera vista es que, por ahora, aquí está el rival de La Roja: la sempiterna Alemania. Sinceramente, yo no contaba con ellos, pero visto lo visto, bienvenidos sean. No hay verdadera gloria sin un enemigo de talla.

Tras el huracán alemán, vuelta a lo mismo. Holanda ganó con un gol en propia puerta a una Dinamarca sin dinamita alguna, que no engañe el segundo gol orange en el marcador, La Naranja mecánica no funcionó. Tiene un equipazo, es temible, no hay duda, pero no lo ha demostrado en su primer encuentro.

Camerún y Japón han seguido la estela de juego insoportable que desgraciadamente predomina hasta ahora. Los asiáticos han sorprendido tumbando a los leones indomables, muy dóciles esta vez, eso sí, por un gol a cero, no vayamos a derrochar.

Por último, Italia apareció como campeona del mundo ante Paraguay, que se mostró como un equipo aguerrido y seguro. Los azzurri cuajaron una buena primera parte, sin embargo fue Paraguay quien se adelantó en el marcador. En la segunda parte Italia consiguió un empate que hizo justicia a lo ofrecido por ambos conjuntos, el tanto italiano fue propiciado, una vez más en lo que va de campeonato, por un error del guardameta. El sueño de grandeza italiano sigue intacto, comienzan como siempre…

Este último partido abre una nueva esperanza, junto al de Alemania resultan los primeros brotes verdes de Sudáfrica 2010, pues como ven, tras once partidos y a falta del debut de Brasil y España, el balance es bastante pobre.

El nivel de la mayoría de selecciones me ha decepcionado enormemente, apuesto a que una selección de los futbolista españoles que se han quedado sin ir a la cita mundialística (una España C) les daría un auténtico repaso a muchos de estos combinados nacionales, como Nigeria, Camerún, Eslovenia, Argelia y no digamos Grecia. Lo más sorprendente es la apatía y falta de actitud de la mayoría de estos equipos. Por ahora, este Mundial está entre ser el de las cantadas de los porteros o el Mundial de la desgana.

Por el bien de los que nos gusta este deporte esperemos que la cosa mejore, y mucho.

¿La Roja? Mejor que nunca. PODEMOS.

jueves, 13 de agosto de 2009

Empieza de verdad

Raúl Masa / Madrid

Ahora sí. Aunque las fases de clasificación llevan ya un tiempo funcionando, es ahora, cuando falta menos de un año para el inicio del MUNDIAL, el momento en el que se empiezan a ver muchas cosas.

En el día de ayer, tuve la oportunidad de ver dos partidos, entre los cuales se encontraban tres equipos que fácilmente pueden ser semifinalistas del MUNDIAL. España, Holanda e Inglaterra.
Pero vayamos por partes.

ESPAÑA-MACEDONIA

Se trataba del partido en que todos éramos Dani Jarque. Se rindió un emotivo homenaje al inicio del encuentro, cuando todos los integrantes del combinado nacional saltaron al campo con la camiseta número 21 del malogrado capitán perico.

En lo méramente futbolístico, el análisis a bote pronto, debe ser que, pese a los resultados, España está lejos del nivel que exhibió en la EuroCopa. Se sigue notando la ausencia del mago de Fuentealbilla, Andrés Iniesta.

La primera parte del encuentro fue un despropósito de la zaga española, quien parecía pretender engrandecer la figura del delantero macedonio Pandev. El resultado fue el justo, España se iba al descanso con un 2-0 en contra.

La segunda parte fue distinta. Uno par de cambios de Vicente del Bosque, dieron a España la profundidad por banda que no habían tenido en la primera parte. Cesc Fábregas, y sobre todo Albert Riera, pusieron a España por delante en menos de 15 minutos. Goles de Fernando Torres, Gerard Piqué, y Riera, dieron el vuelco al marcador, situándolo en el definitivo 2-3.

De ahí, hasta el final del partido, ninguna historia. Debutaron Monreal y Diego López. Ahora España debe preparar su próximo encuentro oficial el día 5 de septiembre contra Bélgica.

HOLANDA-INGLATERRA

Un partido con solera mundialista fue el que disputaron los tulipanes contra los británicos en Amsterdam.

Había mucha expectación, por ver entre otros al joven inglés Ashley Young, quien era titular por primera vez. Y lo cierto es que estuvo muy discreto.

En cuanto al partido, dos errores muy grandes de la zaga inglesa, pusieron por delante a Holanda 2-0, con goles de Dirk Kuyt y Rafael van der Vaart, demostrando este último que sigue teniendo chance para poder jugar en el Madrid.

En la segunda parte, con la entrada en el campo de Jermaine DeFoe y Shaun Whrigt-Philips por parte de Inglaterra, la cosa cambio. Un fútbol más rápido y vertical dio como resultado dos goles del delantero del Totenham, DeFoe.

Pero sin duda, una de las cosas positivas que puede sacar en cuadro inglés es la calidad que sigue atesorando David Beckham en su pierna derecha. Durante la primera parte, el jugador de Los Galaxy ofreció un recital de pases largos, balones al área, y todo tipo de desplazamientos fundamentados siempre por su peligro.
En lo que respecta a los orange, está claro que su dinamita es el ataque. Con una defense dura, pero algo lenta, son Robie van Persie y Arjen Robben los que pueden y deben hacer muy grande a esta selección.

Más partidos

Destaca la victoria de México sobre EEUU por 2-1 en el Estadio Azteca, por lo que los mexicanos están cada vez más cerca de Sudáfrica.

Y también de clasificación, fue el Islas Feroe-Francia, en el cual se impusieron los galos por un gol de diferencia.

Por último, muy interesante fue el Rusia 2-3 Argentina, con un golazo del Kun.